lunes, 8 de febrero de 2010

un lugar perfecto


No creo en Navidades ni en las noches de paz,
Las verdades no son absolutas y hay mentira y verdad...
Hoy dormís en mis brazos y eso es una verdad,
Hoy no entiendo como pasó todo pero me cabe igual,
A las fiestas las inventó un sabio,
A las ceremonias los que no sabían que hacer,
Tu cuerpo es el lugar perfecto,
Para que yo sepa lo que quiero hacer,
Como noches de magia, como noches de sal,
Las verdades son tan irreales como la realidad,
Aquel tesoro con dueño hoy es mi perdición,
Bajo la misma luna me duermo,
Y despierto al mismo sol.
A la noche la hicieron los sabios,
Al día los que querían saber,
La cama es el lugar perfecto,
Para que me expliques lo que pasó ayer,
Porque ayer yo vi todo.
Todo lo que pude ver,
La cerveza, tus ojos, tus rezos,
La locura en tu piel,
Para que hacer racia de sensaciones
Hoy no quiero indagar corazones,
Y hacer juicio por retrovicción,
Si vos sos el paraíso,
Yo no creo en milagros,
Pero que le voy a hacer.

devaluacion de amor


“Hay devaluación de amor” piensa un adolescente quizás traicionado por la inevitable y tramposa atracción de la belleza representada en una figura humana en la que el pobre joven ve su salvación y su único refugio del bombardeo masivo de ideas y gritos de estupidez afuera.

Este amor no es cualquiera, no se siente lo mismo con ella que con otro ser humano de tal índole, y se vuelve difícil el hecho del mutuo amor, con el paso del tiempo las palabras que en un principio eran aromatizadas, nuevas y hermosas comienzan a transformarse en molestas sílabas y sonidos tales como el de la bocina de un camión en plena calle.

Esto que digo puede ser solo las palabras que encuentro colgadas en mi espacio, el cual está manchado por frustración y malos tratos del efecto amor hacia mi persona al que no puede abrírsele una causa en juicio, ni asesinarlo porque la pasión del alma supera todo obstáculo que el hombre intente poner y así será porque somos humanos y el breve relato de este chico se prolonga golpeando las puertas de chicos y su primer amor hasta ancianos con su último latido del corazón compartido.

En conclusión hay devaluación de amor, hay devaluación y caída de la bolsa del corazón porque la pasión y el corazón juega con la razón y la conciencia.